Todo empezó con un dibujo y un sentimiento
Antes de la primera soldadura, existió una visión: un diseño nacido de la inteligencia colectiva. Soy el resultado de un proceso de validación con más de 100 estudiantes que definieron mi identidad. Mis líneas curvas y superficies orgánicas responden a una estética de afinidad diseñada para proyectar seguridad y empatía.
Estoy en constante mejora y soy
resultado de un proceso iterativo.
Porto con orgullo el azul
institucional: mi corazón es un
espectro cromático con un sistema
de iluminación LED en el torso que
recorre los siete colores de
nuestras facultades, y mis lentes
son el símbolo del espíritu
investigador de la UDA.
Además, mi diseño fue tan
innovador que gané el premio del
jurado de la revista Trama.